Nuestra historia: de la pizza y la enfermería a las bodas y la cámara
Somos Silvian y Nicoleta, una pareja que nunca planeó dedicarse al mundo de las bodas... pero la vida, y una cámara, tenían otros planes.
Nicoleta empezó mucho antes: en los años 2000 trabajó como reportera fotográfica en revistas de naturaleza en Rumanía. Tenía ojo, paciencia y esa sensibilidad especial para encontrar belleza incluso en lo más cotidiano.
Yo, Silvian, tomé otro camino: estudié electrónica, luego me formé como cocinero y pizzero. Mi mundo era el del sabor, no el de la luz. Pero en 2013, con el nacimiento de nuestra hija Ana Sofía, algo cambió. Empecé a hacer fotos solo por cariño, para guardar recuerdos... y terminé descubriendo una pasión que me transformó por completo.
En 2016 empeze a trabajar en un estudio de fotografía en Rumanía. En 2018 llegamos a Las Palmas, y allí Nicoleta volvió a su antigua pasión por la cámara. Juntos decidimos crear este nuevo proyecto, donde combinamos nuestra forma de ver el mundo, nuestras experiencias y —sobre todo— nuestro amor por las personas.
Como suele decir Nicoleta:
“Prefiero que la gente me mire sonriendo desde el otro lado de la cámara… y no con miedo y esperanza desde una cama de hospital.”
Y tiene toda la razón.
 
Más que un trabajo, una vocación
 
Claro que el dinero forma parte de la vida, pero para nosotros la fotografía de boda nunca ha sido solo un servicio.
Es una forma de dar algo al mundo, de contar historias reales, de capturar emociones que no se pueden repetir.
Todo lo que hacemos nace de la vocación, de la alegría de estar allí, viviendo cada boda como si fuera la primera.
Y sí, con el tiempo esto se convirtió también en nuestro medio de vida, pero el corazón del proyecto sigue siendo la pasión.
Cuando haces lo que amas, las sonrisas —y las fotos— salen solas.
 
Lo que hemos aprendido después de tantas bodas
 
Lo más importante no son las fotos, sino las personas.
Después de acompañar a tantas parejas en su gran día, hemos entendido algo esencial:
en una boda, lo más importante no son las fotos, sino las personas.
Los novios no buscan solo un fotógrafo o un videógrafo; buscan personas que los entiendan, que se acerquen con empatía, que sepan hacerlos sentir cómodos y disfrutar.
En una boda, el trato lo es todo.
A lo largo del tiempo hemos comprobado que las parejas valoran mucho más un ambiente relajado y natural que una foto espectacular o una pose perfecta. La sencillez es lo que realmente emociona y perdura.
Nuestra profesionalidad se basa precisamente en eso:
Ser sencillos, saber bromear, disfrutar del momento, cumplir con los tiempos clave, y durante la fiesta, formar parte del ambiente.No somos observadores distantes, sino cómplices del día más feliz de quienes confían en nosotros.
Y algo curioso: las parejas que nos eligen por el valor humano y no por el presupuesto,
nunca —nunca— han terminado decepcionadas.
En cambio, los que solo miran el precio, suelen perder de vista lo que realmente importa: la experiencia, la conexión y la historia que queda contada para siempre. Esto es tanto para nosotros como pare las parejas.
Al final, hemos aprendido que cuando te valoras y te valoran como persona, la calidad —técnica, artística y humana— viene sola.
A todas las parejas que han confiado en nosotros, solo podemos decir gracias.
Gracias por abrirnos las puertas de uno de los días más importantes de vuestras vidas, por dejarnos compartir emociones, lágrimas, risas y bailes hasta el amanecer.
Cada boda nos ha enseñado algo nuevo —sobre el amor, la complicidad y la belleza de las pequeñas cosas— y cada una ha dejado una huella en nosotros.
A las nuevas parejas: bienvenidos
Si estás leyendo esto porque estás preparando tu boda… ¡enhorabuena!
Sabemos que este momento está lleno de ilusión, nervios y mil decisiones, y nos encanta que estés aquí.
En nosotros encontrarás más que fotógrafos o videógrafos: encontrarás dos personas que aman lo que hacen, que entienden la importancia de cada instante y que se implican como si la boda fuera la de unos amigos.
Nos encanta conocer a las parejas, escuchar su historia y crear algo único, natural y lleno de emoción.
Así que si estás buscando un equipo que capture miradas sinceras, momentos espontáneos y risas reales, estaremos felices de acompañarte en esta aventura